viernes, 9 de septiembre de 2016

Los Atributos de Dios



           Antes de entrar en los cinco puntos del Calvinismo, creo que es necesario conocer y entender los atributos de Dios, pues como dije anteriormente, en necesario comenzar desde el inicio, en nuestro caso, Dios. Pues como está escrito en Apocalipsis 1:8 «Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.»

       Dios es Omnipotente. 

          La omnipotencia de Dios tiene dos aspectos, (1) La libertad y el poder para hacer todo lo que es conforme a su naturaleza, podemos leer en Lucas 1:37 «Porque para Dios no hay nada imposible.» pero esto no quiere decir que pueda hacer o  hará cualquier cosa que sea contraria a su naturaleza como mentir o robar, o hacer cosas contradictorias o absurdas, como crear un circulo triangular o crear agua seca. (2) Su control y soberanía sobre todo lo creado o que puede ser creado. Y es en este punto donde surge la pregunta más oída entre los cristianos que exponen su fe. ¿Por qué hay tanta maldad en la tierra? Dios le dio al hombre la libertad de elegir, y él no puede violar esa libertad. Por tanto, Dios permite la maldad, mas con propósito, y con la perspectiva de vencer el mal, solo Dios es todo poderoso, y ni siquiera Satanás puede hacer nada sin su consentimiento. (Job, 1 y 2).

       Toda vida es sustentada por Dios, en Hechos 17:25 dice que «… Por el contrario, él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas». Cada vez que una persona comete pecado, utiliza el poder del Creador para confrontarlo.
 


·                        Dios es Omnipresente.

        Dios sabe todo, su conocimiento es perfecto, él no necesita raciocinar o reflexionar, ni descubrir algo nuevo, ni aprender de forma gradual. Sus conocimientos acerca del pasado, presente y futuro son instantáneos.

        David expresa la omnipresencia de Dios de una forma maravillosa, en Salmos 139, él escribe entre otras cosas, «SEÑOR, tú me examinas, tú me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, SEÑOR, ya la sabes toda.» 

 ·                         Dios es Sabio.

          La sabiduría de Dios es una «mezcla» de omnisciencia e omnipotencia. Él tiene el poder de aplicar sus conocimientos de tal forma que sus propósitos sean cumplidos y completados de la mejor forma posible. Dios hace siempre lo que corresponde de la forma correcta y en el momento oportuno. Daniel dijo: « ¡Alabado sea por siempre el nombre de Dios! Suyos son la sabiduría y el poder.  Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes. A los sabios da sabiduría, y a los inteligentes, discernimiento.» (Daniel 2:20-21).

                 Dios es Soberano. 

          Dios tiene todo el derecho de gobernar, y poner a su disposición todas las criaturas según su voluntad. Él posee este derecho en virtud de su infinita superioridad, de su propiedad absoluta de todo, y de la total dependencia que todas las cosas tienen en él. Daniel 4:35 «Ninguno de los pueblos de la tierra merece ser tomado en cuenta. Dios hace lo que quiere con los poderes celestiales y con los pueblos de la tierra. No hay quien se oponga a su poder ni quien le pida cuentas de sus actos.» 

Los atributos mencionados son conocidos como Atributos activos de Dios, estos atributos son iguales en importancia, de forma que, ninguno de ellos se puede destacar más que otro.
 




Introducción



Muchos cristianos debaten sobre el Calvinismo y el Arminianismo, y muchos de ellos asumen una férrea defensa de su posición doctrinaria, siendo muchas veces los calvinistas los más enfáticos al defender su posición. En mi opinión, creo que hasta cierto punto sea necesario un debate doctrinario, pues debemos como cristianos tener una base sólida de aquello en que creemos, ya que de esta forma podremos hacer frente a las muchas doctrinas «herejes» que se han propagado por el mundo, y de igual forma podremos hacer frente a las crisis de fe, que podamos tener a lo largo de nuestra caminada. Es básicamente por este motivo que me animo a escribir mi posición en relación a este asunto, tratando de exponer de una perspectiva bíblica sin intención de convencer a un u otro de la posición que deba asumir. No tataré de invalidar los cinco puntos del calvinismo, ni argumentar a favor de la tesis arminiana. Sin embargo usaré para mi análisis los cinco puntos calvinistas como base, pues la gran mayoría de personas que han preguntado mi opinión sobre el asunto en cuestión, son calvinistas. 

Como he expresado en algunas oportunidades, para tener una visión clara de cualquier asunto, es necesario conocer el origen, principio o cimientos de tal asunto. En este caso, como cristianos debemos utilizar la Biblia como base para cualquier asunto que tenga que ver con Dios, dejando de lado aquello que aprendimos de Dios o pensamos conocer de él, antes de haber conocido las Escrituras.  

Antes de entrar de lleno en el asunto que nos compete, me gustaría hacer una pequeña introducción, con las experiencias que he podido vivir en mi vida como cristiano.
En mis 28 años de haber caminado con el pueblo de Dios,  y mis 14 años de conversión al Evangelio, tuve el privilegio de conocer una gran variedad de iglesias, cada cual con sus bases doctrinarias (calvinismo, arminianismo), y puedo decir con convicción que Dios no está preso a un u otro sistema doctrinal, pues yo mismo he testimoniado el mover sobrenatural de Dios en iglesias Pentecostales, y en iglesias Tradicionales. 

Como hijo de pastor tuve la oportunidad de conocer muchos pastores y diversos ministerios, vi iglesias que adoptaron el sistema de trabajo en Células, algunas experimentaron un crecimiento significativo, mientras que otras se vieron envueltas en grandes divisiones. Puedo preguntarme entonces, ¿es el sistema celular algo nacido en el corazón de Dios? También conocí iglesias con manifestaciones sobrenaturales, donde enfermos eran sanados, las personas hablaban en lenguas, no había ninguna duda de que todo aquello fuera obra del Espíritu Santo. Así también conocí iglesias tradicionales donde el mismo Espíritu Santo, por medio de la  palabra transformaba vidas y sanaba a los enfermos. Podría preguntarme entonces ¿es uno u otro más auténtico en el obrar de Dios?
         En mi llegada a Brasil, conocí otros tipos de liturgias, de los más diferentes tipos de denominaciones, me encontré entonces con iglesias Neo pentecostales, con doctrinas tan retorcidas, y fundamentos bíblicos tan débiles cuanto a sus propios discursos. La inmensidad de almas que congregan contrasta con el mínimo conocimiento del Dios de la Biblia. Sin embargo, también pude conocer hombres y mujeres con temor de Dios, que aún sin tener grande conocimiento de las Escrituras, guardaban celosamente aquello que les fue enseñado. Conocí otros que en sinceridad buscaban entre muchas enseñanzas encontrar la verdad que tenemos en Cristo. ¿Puedo entonces yo levantarme como juez y afirmar sin titubear que Dios no puede estar presente en semejantes iglesias, ni su Espíritu obrar en las almas que en ellas congregan?

Espero que podamos concordar y decir que Dios es mayor que cualquier definición que podamos tener de él, y que él no está preso a una u otra doctrina, y lo que de él conocemos, lo conocemos por la revelación de las Escrituras, (1 Corintios 2:11-12). 


No es mi intensión cambiar la base doctrinaria de quien quiera que sea, por medio de este texto, pues como vimos, mi propia posición no se encaja 100% en la doctrina ariminiana, ni en la doctrina calvinista. Espero solamente que podamos analizar con sinceridad lo que Dios nos revela de él en las Escrituras. A fin y acabo, el Apóstol Pablo se expresó de una forma majestuosa acerca de Dios y sus misterios: « ¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos! “¿Quién ha conocido la mente del Señor, o quién ha sido su consejero?” “¿Quién le ha dado primero a Dios, para que luego Dios le pague?” Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén». (Romanos 11:33)
 




















Bibliografía

Editorial Mundo Hispano. Biblia NVI.
e-sword. Diccionário Strong SRV+.
Hodge, C. Teología Sistemática Tomo I y II.
Hoff, P. Teología Evangélica I y II.
Lacueva, F. Curso Práctico de Teología Bíblica.
Ryrie, C. C. Teología Básica.
Pedra Viva | Igreja Batista Reformada. Os Cinco Pontos do Calvinismo.